Informe pericial técnico en Málaga: qué es, cuándo se necesita y cómo se elabora

Cuando aparece un problema técnico en una obra, una instalación o un inmueble, un informe pericial técnico puede ser necesario para determinar qué ha ocurrido, cuál puede ser su causa, si la ejecución se ajusta a la documentación y a la normativa aplicable y qué actuaciones serían necesarias para corregir el problema.
Es ahí donde entra en juego el informe pericial técnico.
Un informe pericial permite analizar una situación desde un punto de vista técnico, documentar los hechos observados y establecer conclusiones razonadas que pueden utilizarse para tomar decisiones, plantear una reclamación, negociar una solución o, cuando el conflicto llega a los tribunales, aportar conocimientos especializados que ayuden a valorar los hechos.
En el ámbito de la ingeniería, estos informes pueden resultar especialmente útiles ante defectos en instalaciones eléctricas, problemas en instalaciones fotovoltaicas, deficiencias en obras y reformas, incumplimientos técnicos, daños, problemas acústicos o discrepancias entre lo proyectado, lo contratado y lo realmente ejecutado.
¿Qué es un informe pericial técnico?
La Ley de Enjuiciamiento Civil utiliza el concepto de dictamen de peritos y establece que puede recurrirse a este medio cuando sean necesarios conocimientos científicos, artísticos, técnicos o prácticos para valorar hechos o circunstancias relevantes.
En la práctica, un informe pericial técnico es un documento elaborado por un profesional con conocimientos especializados en la materia objeto del análisis.
Su función no consiste únicamente en describir un problema, sino en estudiarlo técnicamente.
Dependiendo del encargo, el perito puede tener que:
- Identificar los daños o deficiencias existentes.
- Analizar la documentación disponible.
- Inspeccionar la obra, instalación o elemento afectado.
- Realizar mediciones, cálculos o comprobaciones.
- Contrastar lo ejecutado con proyectos, memorias, normativa o documentación contractual.
- Analizar las posibles causas de una avería o daño.
- Determinar el alcance técnico del problema.
- Proponer actuaciones correctoras.
- Valorar económicamente los daños o las reparaciones cuando forme parte del objeto del informe.
- Exponer conclusiones técnicas claras y justificadas.
El informe debe basarse en hechos comprobables, documentación, mediciones y criterios técnicos. La conclusión no debería aparecer primero y buscar después argumentos para justificarla; debe ser el resultado del análisis realizado.
Informe técnico e informe pericial: no son exactamente lo mismo
Aunque ambos documentos pueden estudiar una instalación, una obra o un inmueble, su finalidad puede ser diferente.
Un informe técnico suele utilizarse para describir un estado, diagnosticar una incidencia, estudiar una solución o asesorar sobre una determinada cuestión.
El informe pericial, en cambio, normalmente parte de una controversia o de la posibilidad de que exista una reclamación.
Por este motivo, debe estar especialmente orientado a responder preguntas concretas y justificar técnicamente sus conclusiones.
Por ejemplo, ante una instalación fotovoltaica que no funciona correctamente, un informe técnico podría estudiar su estado y proponer mejoras. Un informe pericial podría necesitar determinar además:
- Qué defectos presenta.
- Si esos defectos corresponden al diseño, a la ejecución o a los materiales.
- Si lo instalado coincide con la documentación técnica.
- Qué relación existe entre esos defectos y los daños detectados.
- Qué actuaciones son necesarias para corregirlos.
- Cuál puede ser el coste de las reparaciones.
La diferencia fundamental no está únicamente en el formato del documento, sino en el objeto para el que se realiza y en el nivel de análisis, justificación y trazabilidad que requiere.
¿Cuándo puede ser necesario un informe pericial técnico?
No todos los problemas técnicos necesitan un peritaje. Sin embargo, existen situaciones en las que contar con un análisis independiente puede ser especialmente importante.
1. Defectos en obras y reformas
Una reforma puede presentar problemas de ejecución, incumplimientos respecto al proyecto, partidas incompletas, materiales diferentes a los contratados o daños que aparecen después de finalizar los trabajos.
Un informe pericial permite comprobar el estado de la obra, documentar las deficiencias y analizar técnicamente si existe correspondencia entre lo contratado, lo proyectado y lo ejecutado.
Puede ser útil ante problemas como:
- Fisuras o daños constructivos.
- Defectos de ejecución.
- Instalaciones incompletas.
- Partidas ejecutadas de forma diferente a la prevista.
- Incumplimientos técnicos.
- Discrepancias sobre el coste de reparación.
2. Problemas en instalaciones eléctricas
Cuando una instalación eléctrica presenta averías, calentamientos, desconexiones, protecciones inadecuadas o diferencias respecto al proyecto o la memoria técnica, puede ser necesario determinar qué está ocurriendo y cuál es su origen.
El análisis puede incluir, según el caso:
- Revisión de cuadros y protecciones.
- Secciones y recorridos de conductores.
- Puesta a tierra.
- Correspondencia con esquemas y documentación.
- Cumplimiento del Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión.
- Mediciones y comprobaciones eléctricas.
- Estado de los elementos instalados.
El objetivo del peritaje no es únicamente señalar el defecto, sino justificar técnicamente su existencia y estudiar sus posibles causas y consecuencias.
3. Instalaciones fotovoltaicas con defectos o daños
Las instalaciones solares son otro ámbito en el que pueden surgir conflictos técnicos.
Una instalación puede estar legalizada y, sin embargo, presentar problemas de funcionamiento o ejecución.
Entre las situaciones que pueden requerir un informe pericial se encuentran:
- Producción inferior a la prevista.
- Fallos recurrentes del inversor.
- Configuración incorrecta de los paneles.
- Problemas en protecciones o cableados.
- Filtraciones tras la instalación.
- Daños sobre la cubierta.
- Sistemas de fijación deficientes.
- Movimiento o desprendimiento de paneles por acción del viento.
- Diferencias entre la Memoria Técnica de Diseño o el proyecto y la instalación realmente ejecutada.
En estos casos resulta especialmente importante disponer de la documentación original, ya que permite comparar qué solución estaba prevista con lo que finalmente se instaló.
4. Problemas acústicos
Los conflictos relacionados con ruido y aislamiento acústico requieren conocimientos y medios de medición específicos.
Un peritaje puede resultar necesario cuando existen discrepancias sobre niveles de ruido, funcionamiento de instalaciones, aislamiento entre recintos o afecciones generadas por una determinada actividad.
Dependiendo del objeto del informe, pueden estudiarse:
- Fuentes de ruido.
- Condiciones de medición.
- Niveles sonoros.
- Transmisión entre recintos.
- Funcionamiento de equipos e instalaciones.
- Soluciones de aislamiento.
- Cumplimiento de los límites o requisitos técnicos que resulten aplicables.
En este tipo de peritajes resulta fundamental que las mediciones y el procedimiento empleado estén correctamente documentados, ya que las condiciones en las que se realiza una medición pueden influir en los resultados.
5. Instalaciones de locales, oficinas y naves
Un conflicto también puede estar relacionado con instalaciones de climatización, ventilación, saneamiento u otros sistemas técnicos.
El informe puede ser necesario cuando se discute si una instalación:
- Se ha ejecutado correctamente.
- Cumple con el proyecto.
- Presenta defectos.
- Tiene capacidad suficiente.
- Produce daños o molestias.
- Necesita determinadas reparaciones.
- Se ajusta a la normativa que resulte aplicable.
En estos casos es importante que el profesional que intervenga disponga de conocimientos adecuados sobre la materia concreta objeto del peritaje.
6. Valoración de daños y reparaciones
En determinados encargos no basta con identificar un defecto. También es necesario establecer qué actuaciones son necesarias para repararlo y estimar su coste.
La valoración debe estar vinculada a los daños realmente observados y a la solución técnica necesaria.
Un presupuesto de reparación sin diagnóstico previo puede no ser suficiente para determinar si todas las actuaciones propuestas están relacionadas con el problema que se reclama.
Peritaje judicial y peritaje de parte
Una cuestión que genera dudas es quién designa al perito.
La Ley de Enjuiciamiento Civil contempla fundamentalmente dos posibilidades.
Perito designado por una de las partes
Una persona, empresa o comunidad puede contratar directamente a un técnico para que estudie el caso y elabore un dictamen.
Si posteriormente se inicia un procedimiento judicial, ese informe puede aportarse como dictamen pericial de parte de acuerdo con las reglas procesales aplicables.
Que el profesional haya sido contratado por una de las partes no significa que deba defender cualquier planteamiento que esta formule.
La Ley de Enjuiciamiento Civil exige al perito manifestar bajo juramento o promesa que ha actuado y actuará con la mayor objetividad posible, considerando tanto aquello que pueda favorecer como aquello que pueda perjudicar a cualquiera de las partes.
Perito designado judicialmente
En determinados procedimientos también puede solicitarse que el tribunal designe un perito.
La propia Ley de Enjuiciamiento Civil regula el procedimiento de designación judicial y establece que los peritos deben disponer de la titulación oficial correspondiente a la materia del dictamen y ser expertos en ella.
Por tanto, la diferencia principal está en el sistema de designación, no en que uno deba ser objetivo y otro no.
La objetividad forma parte de la función pericial en ambos casos.
¿Cómo se elabora un informe pericial técnico?
Cada peritaje es diferente, pero un procedimiento ordenado suele seguir varias fases.
1. Definir exactamente qué se debe analizar
Antes de visitar la instalación o comenzar a redactar es necesario establecer el objeto del informe.
Por ejemplo, no es lo mismo solicitar:
“Un informe sobre mi instalación fotovoltaica”
que plantear cuestiones concretas como:
- Determinar si la instalación presenta defectos de ejecución.
- Comprobar si corresponde con la documentación técnica.
- Analizar la causa del desprendimiento de varios paneles.
- Establecer las actuaciones necesarias para reparar los daños.
- Valorar económicamente dichas actuaciones.
Un objeto bien definido permite centrar las comprobaciones y evita incorporar cuestiones que no tienen relación con el conflicto.
2. Revisar la documentación disponible
La documentación constituye una parte esencial del análisis.
Dependiendo del caso puede resultar necesario estudiar:
- Memorias técnicas.
- Certificados de instalación.
- Licencias o declaraciones responsables.
- Manuales y fichas técnicas.
- Certificados de obra.
- Fotografías y vídeos.
- Comunicaciones entre las partes.
- Informes anteriores.
- Registros de mantenimiento.
- Datos de funcionamiento de equipos.
Esta información permite conocer qué se contrató, qué se proyectó y qué antecedentes existen antes de realizar la inspección.
3. Inspección técnica
La visita al lugar permite comprobar directamente el estado del elemento objeto del informe.
Durante la inspección pueden realizarse:
- Fotografías.
- Toma de datos de equipos.
- Identificación de materiales.
- Verificación de dimensiones.
- Revisión de documentación disponible en la propia instalación.
La inspección debe estar orientada al objeto del peritaje y dejar constancia suficiente de las condiciones encontradas.
4. Mediciones, cálculos y comprobaciones
Cuando el caso lo requiere, la inspección visual debe complementarse con mediciones o cálculos.
En función del ámbito podrían ser necesarios, entre otros:
- Mediciones eléctricas.
- Mediciones acústicas.
- Comprobaciones de potencia y rendimiento.
- Cálculos de cargas.
- Revisión de protecciones.
- Comprobaciones de secciones.
- Análisis de documentación de equipos.
- Cálculos relacionados con reparaciones.
El método utilizado debe permitir que las conclusiones puedan entenderse y justificarse.
5. Comparación con la documentación y la normativa
Una vez obtenidos los datos, debe analizarse la instalación o actuación frente a las referencias que correspondan.
Estas pueden ser:
- Proyecto aprobado.
- Memoria técnica.
- Presupuesto o contrato.
- Instrucciones de fabricantes.
- Reglamentos técnicos.
- Código Técnico de la Edificación.
- Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión.
- Normativa acústica.
- Otras disposiciones aplicables según el caso.
No existe una única normativa válida para todos los peritajes. La referencia debe seleccionarse en función del elemento y del problema concreto que se analiza.
6. Determinación de las causas
Uno de los puntos más importantes es diferenciar entre observar un daño y determinar su causa.
Por ejemplo, comprobar que existe una filtración no implica automáticamente conocer por qué se produce.
Puede ser necesario estudiar diferentes hipótesis y descartar aquellas que no sean compatibles con los datos obtenidos.
El informe debe explicar el razonamiento que conduce desde los hechos observados hasta las conclusiones.
7. Conclusiones
Las conclusiones deben responder directamente a las cuestiones planteadas al inicio.
Deben ser claras, concretas y coherentes con las comprobaciones realizadas.
En un informe pericial es especialmente importante separar:
- Hechos observados.
- Datos obtenidos.
- Interpretación técnica.
Esta estructura facilita que una persona que no sea especialista pueda comprender por qué el técnico llega a una determinada conclusión.
¿Qué debe contener un buen informe pericial?
La Ley de Enjuiciamiento Civil establece las obligaciones esenciales del perito, pero no configura una plantilla única y cerrada para todos los dictámenes.
El contenido depende de la materia y del objeto del encargo.
Como estructura técnica, un informe puede incluir:
- Identificación y cualificación del perito.
- Identificación del encargo.
- Objeto y alcance del informe.
- Declaración de objetividad.
- Documentación examinada.
- Visitas e inspecciones realizadas.
- Descripción de los elementos analizados.
- Fotografías y evidencias.
- Mediciones, ensayos y cálculos.
- Normativa y referencias técnicas.
- Análisis de los defectos o daños.
- Estudio de posibles causas.
- Valoración económica, cuando proceda.
El Colegio Oficial de la Arquitectura Técnica de Málaga recoge precisamente esta lógica en su formación sobre informes periciales: antecedentes, documentación consultada, visitas de inspección, descripción de los daños, análisis, conclusiones y presupuesto, cuando resulte necesario.
La importancia de la objetividad del perito
Un informe pericial no debería redactarse para confirmar la versión de quien lo encarga.
La función del perito es analizar técnicamente los hechos.
La Ley de Enjuiciamiento Civil establece expresamente que el profesional debe actuar con la mayor objetividad posible y considerar tanto los elementos que pueden favorecer como aquellos que pueden perjudicar a cualquiera de las partes.
Esto tiene una consecuencia práctica importante.
Puede ocurrir que, después de analizar un caso, el técnico concluya que:
- No existe el defecto inicialmente planteado.
- El daño tiene una causa diferente a la que se pensaba.
- Hay varias causas concurrentes.
- Parte de los trabajos son correctos y otros no.
- No existe información suficiente para llegar a una conclusión determinada.
Reconocer estas circunstancias no debilita un informe. Al contrario, diferencia un análisis técnico de una simple opinión.
¿Qué ocurre si el informe llega a juicio?
El trabajo del perito no siempre termina con la entrega del documento.
Si el informe se utiliza dentro de un procedimiento judicial, puede solicitarse la intervención del técnico en el juicio o en la vista.
La Ley de Enjuiciamiento Civil permite que el perito sea requerido para:
- Exponer o explicar el dictamen.
- Aclarar determinados puntos.
- Responder preguntas y objeciones.
- Explicar la metodología utilizada.
- Justificar sus conclusiones.
- Responder sobre posibles ampliaciones.
- Analizar críticas formuladas por otro perito.
Por este motivo, el informe debe poder ser defendido técnicamente.
Una conclusión que no pueda explicarse mediante documentos, mediciones, cálculos o razonamientos sólidos puede quedar debilitada cuando se somete a preguntas.
Además, el informe pericial no vincula automáticamente al tribunal. La Ley de Enjuiciamiento Civil establece que los dictámenes se valoran conforme a las reglas de la sana crítica.
Errores frecuentes antes de encargar un informe pericial
Algunas decisiones tomadas antes de contactar con el técnico pueden dificultar posteriormente el análisis.
1. Reparar el daño antes de documentarlo
Cuando existe un problema urgente puede ser necesario actuar de inmediato por seguridad.
Sin embargo, siempre que sea posible, conviene documentar previamente el estado mediante fotografías, vídeos, mediciones o una inspección técnica.
Una vez desmontada o reparada la instalación, puede desaparecer información importante sobre la causa del daño.
2. No conservar la documentación original
Presupuestos, proyectos, planos, facturas, certificados, correos electrónicos y fotografías pueden resultar fundamentales.
Aunque inicialmente parezca que un documento no tiene importancia, conviene conservarlo hasta que el técnico pueda revisarlo.
3. Esperar demasiado tiempo
Los daños pueden evolucionar, las instalaciones pueden modificarse y determinados elementos pueden desaparecer.
Además, si existe o se prevé un procedimiento judicial, pueden existir plazos procesales para aportar los dictámenes.
Por ello, cuando existe una controversia técnica es recomendable analizar el caso cuanto antes y, si hay un procedimiento jurídico en marcha, coordinar el trabajo técnico con el profesional jurídico que lo esté gestionando.
4. Pedir al perito una conclusión jurídica
El técnico puede determinar cuestiones como el origen probable de un daño, la adecuación de una instalación, la existencia de defectos o el coste de una reparación.
Sin embargo, la determinación de responsabilidades jurídicas corresponde al ámbito legal y, en última instancia, al órgano que deba resolver el conflicto.
El informe debe mantenerse dentro de la competencia técnica del profesional.
5. Confundir cantidad de páginas con calidad
Un informe más extenso no es necesariamente un informe mejor.
Lo importante es que exista una relación clara entre:
- El problema planteado.
- Las comprobaciones realizadas.
- Los resultados obtenidos.
- El análisis técnico.
- Las conclusiones.
Un informe debe ser suficientemente completo para justificar sus conclusiones, pero también comprensible para quien tenga que utilizarlo.
¿Qué documentación conviene preparar antes de solicitar un peritaje?
Para realizar una primera valoración del caso resulta útil recopilar:
- Ubicación del inmueble o instalación.
- Descripción breve del problema.
- Fecha aproximada en la que apareció.
- Proyecto o memoria técnica, si existe.
- Presupuesto y contrato.
- Fotografías y vídeos.
- Comunicaciones mantenidas con la empresa o profesionales intervinientes.
- Reparaciones realizadas posteriormente.
- Informes técnicos anteriores.
- Datos de funcionamiento o mantenimiento.
- Información sobre si existe ya una reclamación o procedimiento.
No siempre será necesaria toda esta documentación, pero disponer de ella facilita definir el alcance del trabajo desde el inicio.
La importancia de elegir un técnico con conocimientos en la materia
No todos los peritajes requieren el mismo perfil profesional.
La Ley de Enjuiciamiento Civil establece que los peritos deben disponer del título oficial correspondiente a la materia objeto del dictamen y ser expertos en ella.
Por tanto, antes de encargar un informe debe identificarse cuál es realmente el problema.
En cuestiones relacionadas con instalaciones eléctricas, instalaciones industriales, fotovoltaica, determinados aspectos de obras, acústica u otros ámbitos propios de la ingeniería, puede ser necesaria la intervención de un ingeniero con competencias y experiencia en esa materia.
Un informe pericial es más sólido cuando el técnico conoce no solo la normativa, sino también cómo se proyectan, ejecutan, verifican y mantienen las instalaciones que está analizando.
Informe pericial: analizar antes de reclamar
Cuando surge un conflicto técnico es frecuente que cada parte tenga una explicación diferente de lo ocurrido.
El informe pericial permite pasar de las opiniones a un análisis basado en documentación, inspecciones, mediciones y criterios técnicos.
Además, no es necesario esperar a que exista un juicio para solicitarlo.
Un peritaje puede servir previamente para conocer el alcance real de un problema, valorar si existe fundamento técnico para una reclamación, estudiar posibles reparaciones o facilitar una negociación entre las partes.
Si finalmente el asunto llega a un procedimiento judicial, disponer de una documentación técnica correctamente elaborada permite explicar con mayor precisión los hechos analizados.
En PBM Ingeniería realizamos trabajos de peritaje en el ámbito de la ingeniería, analizando cada caso desde su realidad técnica y la documentación disponible.
Para realizar una primera valoración, indícanos el tipo de instalación, obra o problema existente, su ubicación, la documentación de la que dispones y si el asunto se encuentra en una fase previa de análisis o existe ya una reclamación en curso.
Fuentes normativas y técnicas de referencia
- Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil, especialmente los artículos 335 y siguientes relativos al dictamen de peritos.
- Artículo 340 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, relativo a las condiciones y titulación de los peritos.
- Artículo 347 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, relativo a la posible intervención del perito en juicio o vista.
- Artículo 348 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, relativo a la valoración del dictamen pericial.
- Colegio Oficial de la Arquitectura Técnica de Málaga: formación sobre metodología, redacción y defensa del informe pericial.
- Normativa técnica específica aplicable al objeto de cada peritaje.

